Gaymers & Amigeeks: Beto y Enrique

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¿Comostán, amigeeks? Yo he estado pensativo porque este artículo lo escribí ya hace un buen rato, cerca de las fiestas navideñas, una época muy de amor, de magia y que, cuando se tiene pareja, es padrísima porque hay más abrazos, besos, sonrisas y regalos. Y al mismo tiempo es la temporada en la que todo nos recuerda cuando éramos niños: el árbol, las esferas, las luces, Santa Claus…

Entonces, teniendo estas dos cosas en la cabeza me pregunté “¿cuál es la primera pareja gay que conocí en la vida, desde que era chico? Y la respuesta fue clara, aunque no tan obvia: Beto y Enrique de Plaza Sésamo.

 

Los vi desde que era un niño pequeño, dos hombres adultos que vivían juntos en un departamento, que convivían día a día, dormían en la misma habitación aunque en diferentes camas porque era un programa para niños. Beto entraba al baño a platicar con Enrique mientras se duchaba, compartían, se reían, vaya, una relación a todo lo que dá. Pero en un principio no estaban declarados como pareja gay, de hecho, no se decía nada al respecto… Hasta mediados del 2013, cuando salen en la portada de The New Yorker viendo la televisión, con Enrique recargado sobre el hombro de Beto (yo amo hacer eso en el cine cuando tengo novio, o sea, nunca), mientras éste le abraza. Esa es una muestra de cariño inconfundible y no de cualquier tipo de cariño, sino de pareja.

 

Este fue el momento en que Beto y Enrique (conocidos en inglés como Bernie y Ernie) salieron del closet, nada más y nada menos que para apoyar el matrimonio igualitario en Estados Unidos. Plaza Sésamo dió un paso inmenso en la historia haciendo algo de este estilo, ya que personajes para niños estaban siendo declarados gay abiertamente; claro, así las nuevas generaciones podrían aceptar estos temas de una forma mucho más sencilla porque así se acostumbrarían a verlos desde pequeños.

 
Gracias a esto, muchas otras caricaturas, videojuegos y cómics decidieron sacar del closet a algunos de sus personajes para unirse al movimiento, aunque fueron atacados por algunas personas.  Es por ello que pido un aplauso para todos ellos por atreverse a tener un mundo mucho más tolerante, amable, incluyente y feliz, porque Beto y Enrique seguirán haciendo lo que siempre hicieron, no le enseñarán a contar a los niños utilizando dildos, ni les explicarán el II (dos romano) con una connotación sexual, simplemente mostrarán que una pareja gay hace y vive exactamente como una heterosexual… Con todo y un patito de hule.

 

¡Nos leemos en la próxima!

 

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