Cartas a Papá #CosasDeChicas

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Había olvidado el olor a café por la mañana, el desayuno servido en la mesa, el grito de papá avisando que bajara a desayunar antes de ir al trabajo, que las manzanas son el mejor lunch para llevar, que uno siempre vuelve a ser esa niña emocionada e indefensa cuando papá se despierta más temprano de lo habitual sólo para acompañarte a la parada porque con el nuevo horario la calle esta muy oscura…

Definitivamente lo había olvidado, olvidaba también que mi padre a pesar de mis treintas sigue siendo mi superhéroe, mi admiración, mi ejemplo… Olvidaba lo maravilloso que se siente llegar a casa y sentir el calor de hogar, que las “amas de casa” no solo son mujeres, que los papás también saben cocinar con un toque especial, que los papás también saben del cuidado del hogar, y sí, había olvidado por completo esa sensación de bienestar y protección que se siente al saber que papá está en casa…

Ayer, volví a recordar lo que se siente ser parte de un equipo,  mientras asombrada veía a mi padre usando el taladro, cortando cables y haciendo arreglos eléctricos en mi cuarto, aunque estaba cansado me preguntaba si necesitaba que colgara algo más, yo le dije que quería una lámpara pues aún me da miedo la oscuridad y el gustoso accedió y con un lenguaje claro me enseñó los términos básicos de hacer una conexión, fui su chalana, aunque para ser sincera, no servía de nada, el me pedía las pinzas y yo le pasaba el perico, el me pedía tornillos y yo le pasaba tuercas…

Estoy segura que a mi padre nunca le enseñaron como debía ser uno, y aunque no es perfecto, para mi lo es, a pesar de sus defectos y de los miles míos, siempre ha sabido compensar y conciliar el lío, estoy segura que hace todo su esfuerzo y pone su corazón entero en cumplir con su papel de padre y para ser honesta, creo que es el mejor. Gracias por las lecciones, gracias por hacerme sentir segura, gracias por estar y por hacerme sentir la nena de papi…

By Vero Gil.

Vero Gil y su papá