Desarrollo Personal: Sentir Funciona

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Si te sientes agotadx, extraviadx, indecisx, triste, decepcionadx, desgastadx, desvalorizadx, solx, no has conectado con tus talentos o vocación y no sabes qué hacer ¡FELICIDADES! Estás en crisis… y aunque suene un tanto loco, es lo mejor que te puede pasar en la vida. Si tal y como lo lees.

La “crisis” no es más que una oportunidad para reinventarte, crecer, y convertirte en una mejor versión de ti mismx.

Lamentablemente las emociones desagradables tales como:  tristeza, rabia e ira, tienen mala fama, pero cada una de estas cumplen una función en nuestro organismo. Por ejemplo:

 

El miedo te preserva

¿Te imaginas que nuestros antepasados no hubiesen sentido temor ante los peligros del entorno? (tigres, serpientes, rayos, centellas, entre otros…) ¡no hubiesen sobrevivido! Y en consecuencia tú no estuvieses aquí, ya que la raza humana no habría podido evolucionar si no se protegían de los peligros, por lo tanto, el miedo no es más que una alerta ante lo que pudiera parecernos desconocido y riesgoso. En ese sentido, el miedo nos funciona para encender nuestras alertas y cuidar de nosotros mismos.

 

 

La tristeza nos baja la energía psíquica y corporal

Nos hace caminar más lento, estar en retrospección y hacer contacto con nuestro mundo interior, despierta un gran nivel de sensibilidad y nos lleva al análisis de todas esas cosas que nos puedan estar sucediendo en la vida; Genera una reflexión necesaria para poder tomar nuevas decisiones y definir qué nuevo camino tomar. La tristeza es una emoción muy poderosa ya que es la única capaz de hacernos entrar en contacto con nuestra realidad interna y provoca grandes transformaciones en nuestra personalidad.

 

 

La ira

Considerada por nuestra cultura como uno de los siete pecados capitales, cumple la maravillosa función de la defensa. Descarga energía en el cuerpo para golpear, empujar, para detener ataques, aun cuando se nos venda la idea de que sentirla es mala y normalmente se promueve la represión de esta emoción, es sumamente necesaria para mantener la integridad propia y en muchos casos la dignidad.

Se nos ha enseñado a evitar estas emociones por ser consideradas “inadecuadas para la vida social”, pero esta prohibición, solo ha logrado crear una enorme frustración en nuestras vidas ya que al reprimir nuestras emociones básicas ¡nos enfermamos! Y estas son tan parte de nosotros, que por mucho que lo intentemos jamás dejaremos de sentirlas.

Con esto no promuevo que debemos ir por la vida temerosxs, deprimidxs o enojadxs, pero pretendo invitarte a que reconozcas un poco más lo que te sucede; a que te adueñes de lo que sientes y entiendas que puedes hacer algo positivo con tus experiencias y sensaciones ya que estamos en un mundo sumamente dinámico que entre todas las cosas malas nos ofrece un sinfín de oportunidades para experimentar las buenas y hacer de nosotrxs y de nuestras vidas, algo realmente memorable.  

 

Es importante entender que:

  • Somos lo que somos, con todas sus consecuencias
  • No podemos satisfacer las expectativas de los demás (esto lleva a la enfermedad)
  • Nuestras emociones son un tesoro que nos pertenece a cada uno de nosotrxs y evitarlas o reprimirlas NO LAS ELIMINA. Siempre las estarás sintiendo.
  • Hay maneras sanas de manifestar las emociones desagradables (hacer ejercicios, buscar ayuda profesional, expresar lo que sientes con respeto al otro y darle valor a todo eso que sientes)
  • Si respetas lo que estás sintiendo y amplías la comprensión de ti mismx en feliz consecuencia, te estarás respetando como ser humano.

Y eso sería… maravilloso.

 

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