Después de la tormenta llega la calma

Compartido

Hay una frase en la obra “Las mil y una noches” en la que le dice Schehrazada a su padre, visir del Rey Schanhriar:

 

-Sabe padre, que el poeta dice: “¡Oh tú, que te apenas, consuélate! Nada es duradero, toda alegría se desvanece, y todo pesar se olvida”

 

La frase plantea el hecho de que todo lo malo pasa, no hay razón por la que quedarse anclado en una situación negativa, todo es cuestión de tiempo, para sobrellevarlo lo más beneficioso es afrontar las desavenencias con una actitud positiva y constructiva.

 

No caigamos en el hábito de centrarnos en una idea negativa para así poder sentirnos victimas por un momento (a veces, ese momento dura la vida entera, en algunas personas que lo toman como modo de vida), porque llamar la atención de esa manera, aun inconscientemente, es un arma de doble filo, pues tratando de conseguir algo hundimos nuestra estima y nuestra salud.

 

Es importante el contrapunto de que las alegrías también son pasajeras, no podemos esperar vivir en la euforia constante. Es más coherente vivir el presente, sin ansiedad por alargar en el tiempo o crear situaciones de exaltación o diversión perpetuas… Son utopías, fuera de la normalidad, que pueden atraparnos en una situación de ansiedad que lleve aparejada adicción, y problemas graves tanto físicos como psicológicos.

 

Sígueme en mi cuenta oficial de MOOVZ, la red social LGBTQ más grande.

 

También escribí —>  Tú Juegas Tus Cartas