OPINIÓN: ¿El feminismo es en verdad un enemigo del amor?

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Defender la galantería de los hombres encierra un terrible prejuicio sobre las mujeres.

 

La conversación alrededor del movimiento feminista y de #MeToo está tomando más fuerza y forma cada vez. La discusión que cuestiona la iniciativa de denunciar el acoso sexual y violación encuentra una pared con quienes no comparten ni su urgencia ni su relevancia.

 

Hay dos posturas detrás de las declaraciones de quienes se pronunciaron en contra del movimiento por primera vez, la primera: hay hombres inocentes que son castigados por actitudes catalogadas erróneamente como acoso sexual. La segunda, y la más injusta, considera que el feminismo es el enemigo número uno contra la galantería de los hombres y la divertida dinámica de interacción de los hombres con las mujeres.

 

La primera idea plantea que las mujeres deberían relajarse más y tal vez aumentar su umbral de resistencia a piropos, comentarios ofensivos o pellizcos inocentes para no causar alboroto por algo que no es acoso sexual “como tal”. ¿Cuál sería el estereotipo detrás de esto? Que las mujeres mienten tan casualmente sobre el sexo consensuado que no se les puede creer.

 

La segunda idea utiliza de proyectil un prejuicio sobre las mujeres -especialmente las que se declaran abiertamente feministas-, y es el que las mujeres son incapaces de soportar una broma, o distinguir entre sentirse acosadas y un coqueteo.

 

Pero de nuevo, el feminismo y el movimiento #MeToo no se tratan sobre el sexo, sino de las relaciones de poder que se ejercen sistemáticamente en el trabajo (o en demás ámbitos) en contra de las mujeres. Quién lo ejerce, y quién sufre por no tenerlo. La Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública 2015 reportó que en México el 91% de los delitos sexuales no se denuncian y en 2016 la cifra pasó de 27 mil casos denunciados a 30 mil, más de 80 denuncias al día.

 

Hablar sobre “por qué mi feminismo es mejor que el tuyo”, o utilizar el movimiento #MeToo para exponer otra ideología opuesta sólo le resta credibilidad a una postura que busca nivelar la balanza para todas y todos. ¿Es el feminismo entonces un enemigo del amor? No, pero al acoso sexual y las violaciones sí.

 

¿Cuál es tu opinión sobre el feminismo?

 

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