Oveja: El desarrollo de una marca de moda Mexicana

Compartido

Conocí a Alba hace unos cuantos años, primero como amiga y después como diseñadora. En ese tiempo, la ahora creadora de Oveja daba sus primeros pasos en el mundo del calzado.

Es importante mencionar que coincidimos en León, allá donde decía José Alfredo Jiménez que la vida no vale nada. Para los que no ubican muy bien, León es la ciudad más importante para la industria del calzado y la piel en México, es por eso que los diseñadores de calzado en la ciudad abundan, pero no muchos logran un triunfo inmediato, ni siquiera con el paso de los años.

La competencia es dura, pero el poco compromiso de las maquilas con los nuevos diseñadores, es aún más extrema. Esto no hizo temblar ni un poco el camino de Oveja en un mercado que parecía estancado desde hace tiempo, con propuestas que salían del horno sin mucha cocción o proyectos demasiado “McQueenizados”.

 

 

Antes de que la marca se estrenara con el público, recibí mis primeros Oveja recién salidos de la pasarela, y realmente me quedé sin palabras porque se convirtieron inmediatamente en mis favoritos.

 

La marca tiene ese “no sé qué” que estuve buscando durante los últimos 3 años y su evolución ha sido impresionante. Es como tener un viejo amigo que de pronto se vuelve famoso. Hablando de la marca, ha tenido sus apariciones en importantes ferias y también en pasarelas como el Mercedes Benz de la Ciudad de México.

 

La arquitectura que Alba le dió a su calzado me recuerda mucho a Japón, y un tanto a Stella Mccartney, porque Oveja empezó con la creación de su modelo característico desde antes que la hija del ex Beatle. No estamos hablando de una copia, sino más bien de un concepto novedoso y propositivo, que ha hecho de un zapato poco común, un básico en mi armario. Porque aparte de todo, me puedo poner mis Oveja para todo evento y son un tema seguro de conversación, aquí o en Nueva York, son una pieza que llama la atención de los demás, y es así como empiezan las preguntas “¿Dónde los conseguiste?” “¿Cómo los compro?” “¿Así es el diseño?”. Yo siempre contesto orgulloso “Son hechos en México y los diseñó una amiga”.

 

Es así como la evolución de las marcas mexicanas tendría que ser, siempre hacia arriba, conquistando el mercado y por supuesto, las publicaciones de moda, blogs y medios. No me queda más que reiterarles que la clave del éxito es la combinación de perseverancia, calidad, diseño y un buen desarrollo.

 

Nos leemos en la próxima.