REFLEXIÓN: Cada noche antes de dormir la conciencia llama.

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La coherencia es la clave de la paz interior. En la gran inmensa mayoría de ocasiones, las personas tenemos conciencia, ya sea inducida por la sociedad y la religión, o ya sea por valores biológicos que favorecen la supervivencia de la especie, tendemos a sentirnos bien cuando actuamos con bondad.

El esquema de valores que gobiernas nuestros actos nos hace retroalimentar estos mismos, y lo hace dejándonos sensaciones que vamos a somatizar y a reflejar en nuestro cuerpo.

De ahí la importancia de comportarnos de acuerdo a los valores de la bondad, el respeto y la justicia, entre otros. Nuestro bienestar viene de la mano de esa correspondencia entre lo que creemos que debemos hacer y lo que efectivamente hacemos finalmente.

En este proceso requiere de un gran conocimiento de uno mismo, y de replantearnos en muchas ocasiones si nuestro esquema de valores es efectivamente positivo, o por el contrario arrastramos esquemas del pasado que no lo son.

El autoconocimiento va a ser clave también, en el sentido de que vamos a necesitar grandes dosis de humildad para aceptar algunos pasos que hemos dado y de los que posiblemente no sintamos orgullo alguno. Porque no sólo hay que vanagloriarse de las buenas acciones, sino ser consciente de las veces que hemos producido daño a personas que nunca lo merecieron.

Para bien o para mal, somos personas que por circunstancias de la vida, actuamos muchas veces fuera de esa coherencia. Y no debemos olvidarnos del poder que ejerce el ego sobre nuestras acciones. Comprender su funcionamiento sin demonizarnos nos ayudará a crecer.

Cada noche antes de dormir podemos hacer el ejercicio de traer a la memoria las acciones que hemos llevado a cabo a lo largo del día, de las últimas semanas, e incluso de acciones que han marcado nuestra vida. Al analizarlas podemos hacer cosas tan importantes como tratar de aprender de lo que consideramos un error, sacar enseñanza de la reacción que tuvimos, de las consecuencias que produjo en nuestro entorno, perdonarnos si creemos que es necesario, felicitarnos si creemos que lo merecemos, y una larga lista de opciones.

Nos vendrá muy bien para recapitular, y al día siguiente comenzar un nueva página de nuestra vida, con la mejor intención, y la mejor motivación por sumar granitos de arena.