REFLEXIÓN: ¿Cómo hago para sentirme bien?

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Una de las cosas que más me preguntan es: ¿Cómo hago para sentirme bien? Cosa curiosa ésta, ya que no hay una formula preestablecida para incrementar la sensación de bienestar; esto se debe a que, aunque suene a cliché, cada persona es única, por lo tanto, los estímulos para sentirse bien son diferentes en cada individuo. Sin embargo, me propongo a desglosar un poco de algunas herramientas que pudieran ayudarte a trabajar en tu mundo interno para despertar alegría y felicidad.

Comenzaré por el aspecto físico; se nos vende a diario recetas para la salud que pareciera ser funcionales para algunoz pocos; cuerpos muy definidos, cabellos impresionantes, y rostros de otro planeta enmarcan las cajas de suplementos alimenticios y productos fitness. El marketing nos ha dado un gran jaque mate a la hora de promover la salud, por ello quisiera recordarte que ser y estar sano no tiene que ver con verse como una muñeca rígida; entiendo y respeto a las personas que han hecho de esto su modo de vida, pero no es una regla general, es solo una opción. En ese sentido, la buena alimentación, el reposo adecuado, y una vida disminuida en excesos es un buen comienzo.

Los neurobiólogos afirman que hay un nexo entre la alimentación y el estado de ánimo. Existen combinaciones de hormonas que inciden en el grado de felicidad y bienestar, y algunas están presentes en los alimentos. Por eso al comerlos pueden hacerte sentir mejor. A continuación, te dejo una pequeña lista de alimentos y hábitos recomendados para hacer de ti una persona sana y alegre:

ALIMENTOS:

Queso pollo y huevos: Ayudan a mantener un sueño saludable y un estado de ánimo equilibrado.

Maní y soya: También semillas de calabaza y sandía, maíz, avena, trigo, arroz, manzanas, granadas, plátanos, cebolla, tomate, jengibre, piña y aguacate estimulan la sensación de placer y el bienestar.

 Chiles o pimientos Al ingerir alimentos picantes, el cerebro lo percibe como dolor y para aliviarlo libera endorfinas que son las encargadas de hacerte sentir bien. Estos vegetales también contienen capsaicina, compuesto químico que actúa sobre el sistema nervioso.

CUERPO:

La actividad física cumple una labor esencial a la hora de equilibrar nuestras emociones. Caminata, hacer pesas y forzar un poco la musculatura, saltar la cuerda, trotar… (No tienes que convertirte en la persona más fit del planeta) con realizar alguna de estas actividades de manera regular, por lo menos tres veces a la semana durante 60 minutos, te sentirás mejor y disminuirá la sensación de dolor emocional.

CEREBRO:

¿Recuerdas cuando eras niñ@ la maestra te hacía repetir las letras del abecedario? Esto es una técnica antigua para hacer que nuestro cerebro grabe por repetición. Ahora imagínate que pasa con nuestro cerebro si vamos por la vida con un pensamiento pesimista, repitiéndonos cosas negativas de nosotros mismos ¡un desastre total! La gran mayoría de las personas viven sintiéndose mal todo el tiempo, porque su pensamiento está adecuado a repetir ideas poco agradables y placenteras y le dedican muy poco tiempo a las positivas. Esto puede cambiar de manera muy sencilla:

Observa tus pensamientos de forma consciente: Una vez identificadas las ideas más negativas, sustitúyelas por unas más amables y agradables para contigo

Elige que consumes: En la actualidad es sencillo decidir que contenido ver, leer y escuchar y que desechar. No es lo mismo seguir contenido de un hater a uno motivacional, por ejemplo.

Escucha música alegre con mensajes inspiradores: Lee libros de autoayuda (hay millones) y sobre todo, mantenerte motivad@ depende solo de ti. Piensa por ti mism@, sé tu propia referencia y lánzate al mundo a inspirar a los demás. Nada es tan difícil como para no intentarlo

Por Juan Carlos Viera