Relevancia: ¿Qué y quién es relevante en tu vida?

Compartido

Relevancia es una palabra que no logro descifrar. ¿Cómo sabes que algo o alguien es relevante en tu vida?

 

Durante mis 20 años de vida, me he cruzado con personas que pensé que eran importantes, necesarias, e incluso relevantes. Personas que creía que serían parte de mi vida para siempre, y que me marcarían de alguna manera u otra. Ahora que trato de recordarlas, esas personas que fueron importantes alguna vez, no son más que nombres sin cara. Trato de recordar momentos especiales, y conforme pasa el tiempo me resulta más y más difícil. Pero lo que me cuesta más trabajo recordar, son los sentimientos que juraba tener hacia esas personas.

Me pregunto, ¿cómo sé que una persona es relevante? Podría decir que alguien es relevante cuando le da un giro a tu vida; alguien que la cambia drásticamente pero, ¿Será que todos los que tocan mi vida la cambian de alguna manera? ¿No será que todo lo que me deja cada persona que me topo es una parte de lo que soy yo?

Más que nada, podría decir que las personas que llegan a mi vida, y deciden quedarse, son las más relevantes, pero esa definición no me convence.

Aunque todo el tema me confunde, ayer conocí a alguien que estoy segura que fue muy relevante en mi vida. Para entender por qué tengo que contar la historia completa:

 

 

Cuando iba en tercero de primaria, descubrí mi pasión por la música. Cada año mi escuela cerraba Six Flags México por un día entero y nos invitaban a cantar en el escenario. Yo audicioné, y me aceptaron. Aunque siempre estuve nerviosa, por meses enteros practiqué para estar lista el día del show. No era un evento importante; sólo iban las familias de la escuela y sus amigos pero para mi, era un día importantísimo.

El día del concierto tuve mi primer ataque de pánico. Me hice bolita atrás del escenario y lloré en silencio. No me sentía lista; sentía que no era suficientemente buena. Después veinte minutos de llanto silencioso, una niña se acercó a mi. Aunque no la conocía sabía que iba en mi escuela. Ya la había visto antes, pues destacaba por su pelo rojo botella. Recuerdo que la veía en la tiendita de la escuela y su pelo me hipnotizaba. Se agachó y me preguntó porqué lloraba, y yo, viviendo en mi burbuja de nueve años le conté lo que sentía.  

Ella no trató de cambiar mi opinión, simplemente me pidió que le cantara. Yo lo hice, y ella me dijo que había sido increíble. Sabía que estaba exagerando, pero una parte de mí quería creerle. Le pidió a uno de sus amigos que viniera a escucharme, y él reaccionó igual que ella. Me ofreció diez pesos para subirme al escenario, y obviamente eso fue suficiente para convencerme.

Me subí al escenario y canté, por primera vez. No lo hice excelente, ni estuve cerca, pero me sentía orgullosa de mi misma. Me sentía feliz. Por un segundo, en el escenario, sentí que si era suficientemente buena. La gente aplaudió, gritó y parecía que les había gustado. Mi voz no era especial, pero sonó suave y dulce. Sonó como una niña de nueve años disfrutando cada momento de la canción.

 

Desde ese día, busqué replicar ese sentimiento. Decidí que quería hacer una carrera musical. Ahora se que eso no fue más que un sueño infantil, pero fue ese sueño lo que me impulsó a audicionar para las asambleas de la escuela, conciertos de navidad y la obra de sexto de primaria.

Recuerdo cuando escuche a la niña de pelo rojo cantar en el escenario, y pensar, “me encararía ser como ella algún día”. Cantaba impresionante, una mezcla entre ópera y rock. Sus ojos eran un azul hipnotizante. Nunca volví a verla, ni siquiera en la escuela, hasta ayer. Resulta que la expulsaron de la escuela por fumar en los baños de prepa.

Ayer la volví a ver y la reconocí en el momento en el que la vi. Su pelo ya no es rojo, y ya no se ve mucho más grande que yo, pero el momento en el que la vi supe que era la niña del concierto de Six Flags. Ella ha sido de las personas mas relevantes en mi vida. Si no fuera por ella, por esos minutos que se tomó para hablar conmigo, nunca me hubiera dado cuenta de lo importante que es la música en mi vida. Nunca habría sido Nancy en la obra de sexto, y nunca habría aprendido a lidiar con mis problemas cantando.

Podría parecer que esos momentos fueron insignificantes, pero sin ellos mi vida sería completamente diferente.

Por lo pronto, entiendo la palabra relevancia como algo muy significativo, por muy insignificante que parezca.

¡Sígueme en Moovz!