Rincones de Ema

Compartido

(Escuchar mientras tanto)

I

Abro los ojos y lo primero que veo es la luz que se cuela por las vetas de las persianas, un leve brillo alcanza a tocar mi rostro, me quedo mirando, esperando que sean las cuatro a eme, a esa hora se escuchan los pájaros y tengo la certeza de creer que es el primer rayo de luz que solo veo yo. Justo enfrente de la cama, en el techo miro como se balancea leve un colgante en forma de ave que ella colgó el primer día que nos pasamos a esta casa, no sé, pero siempre siento que se mueve, en un vaivén que me hace sonreír, aprovecho ese instante, porque hay silencio en la habitación, un silencio que puedo disfrutar despierta, mientras ella respira sus sueños y yo miro la realidad de la que muchas veces quiero escapar.

 

Me hace gracia, que ella siempre busca la corriente de aire que lo mueve y siempre le digo que debe ser que el edificio tiene una viga coja y que por eso siempre se mueve todo el tiempo, ella no me cree, dice: ¿qué sabrá una escritora de vigas? No creo que hagan edificios tan chuecos. Yo le respondo con otra versión: es que como el pájaro es de madera, todavía le queda algún tipo de vida, esa versión la empiezo a relatar con muchas ganas y luego siento que en voz alta no tiene mucho sentido, miro el ave, y sé que siempre se moverá y que ella no descansará hasta encontrar la corriente de aire.

 

Por:

Juliana Ramírez Plazas

(Jules Anyways)

 

Capítulo II el próximo sábado