OPINIÓN: Sofía Niño de Rivera, Ignorancia y Racismo

Compartido

Conforme nos adentramos en 2018, vemos como la plataforma de Netflix ha acelerado la marcha en el número de contenidos disponibles lanzando nuevos títulos de series y películas “Originales de Netflix”. La promesa que nos hizo para finales de este año fue la de invertir alrededor de 8 billones de dólares para tener al menos 50% de contenido original.

 

Algunas de las bondades de esta inversión se puede ver en la ola de series de animé con la que ahora contamos. ¿Otro arista? Contenidos mezquinos como el especial de Netflix de Sofía Niño de Rivera que mendiga risas a costa de chistes racistas y xenofóbicos. Nada nuevo, desde Gayola tenía a Ximena y Montse burlándose de los argentinos en la Condesa y las costumbres de los “nacos” y pobres en México desde el 2002.

 

SPOILER ALERT.

Sofía, como un perfecto ejemplar de lo que está sucediendo en el stand up mexicano tuvo las paradas obligadas de la comedia nacional: gobierno, violencia y sexismo -incluyendo la nueva crítica que se tiene hacia el feminismo como culpable de la “crisis del amor” por censurar la galantería de los hombres.

 

Entre sus aventuras cuenta el episodio trascendental en su vida que fue el descubrir la diáspora africana, o en sus propias palabras: “Yo pensé que yo ya había visto un negro. Y luego llegué a Sudáfrica, y dije: Ah, no. ¡Nunca había visto un negro. O sea, ¡allá son morados!”. Visto desde otro punto de vista, tuvo que viajar hasta uno de los países africanos con el porcentaje más alto de diversidad étnica y cultural, también conocido como “el país del arcoiris” (y donde Nelson Mandela luchó contra el Apartheid), para darse cuenta de la diversidad en pigmentación.

 

 

 

En un país donde el presidente del INEGI reporta los resultados de un módulo que bien puede servir como diagnóstico de racismo en México en un tuit: “Las personas con piel más clara son directores, jefes o profesionistas; las de piel más oscura son artesanos, operadores o de apoyo”. No nos estamos riendo sólo de un chiste, sino reforzando la tragedia nacional que discrimina a diario, desde su postura de privilegio, a la población afroamexicana (1.2% de la población), y cuya presencia en nuestro país se remonta a la Colonia.

 

Tweet Julio Santolla

 

Lo mismo pasa cuando entre líneas Sofía afirma lo abierto que estamos como país y cómo le damos la bienvenida a todos. Cuando la realidad es que no contamos con las leyes suficientes para proteger a los migrantes y enraizado en nuestra cultura están los prejuicios que se tienen en su contra. No por nada existe una campaña de Amnistía Internacional que busca eliminar los prejuicios que se tienen de los refugiados que llegan a México y compara el sentimiento nacional que sentimos de parte de nuestros vecinos del norte: #TeDoyLaBienvenida. “En México siempre le vamos a dar la bienvenida a los refugiados. Creo que en México tenemos muy abierto eso. A veces sí tenemos que cerrar tantito la puerta”.

“Si no te gusta su comedia no la veas”. Claro, esta es una opción fácil, pero no es la forma lo que estoy cuestionando, sino el fondo. El stand up ha servido todos los días como medio de expresión, y también de protesta. Hay comediantes que han construido toda una carrera siendo disruptivos y ofensivos, y esto es en realidad un atributo del formato de stand up. Un Dave Chapelle cuestionando si Bill Cosby ayudó a más personas de las que violó (sobre la difusión de contenidos y talento de personas negras) o incluso Sarah Silverman cuando habla de estereotipos -basados en datos- desdibujan las líneas entre lo “políticamente correcto” o moralmente aceptable; ese cosquilleo en el cerebro que busca despertar nuevas posturas, reírnos del resentimiento y olvidarnos de los pelos en la lengua.

 

Lo que me hace pensar, ¿es esto lo mejor que podemos aportar a la comedia? Estaría más que dispuesto a sacrificar la comedia de Sofía Niño de Rivera, y cualquier otra que base su entretenimiento en esta narrativa, si con su ausencia dejamos de perpetuar la jodida normalización de CUALQUIER tipo discriminación.

 

Sígueme en mi cuenta oficial de MOOVZ, la red social LGBT más grande.

join moovz