Crónica: Sueños Migrantes

Compartido

José Pérez Gómez es un refugiado LGBTTIQ de El Salvador viviendo en Costa Rica.

Otra vez de vuelta al aeropuerto. Ya te has acostumbrado. Solía gustarte, José ¿recuerdas? De vez en cuando viajabas con tu mamá para conocer nuevos países y luego regresabas a tu país. Pero este no es el caso. Las últimas veces que han estado en aeropuertos ha sido para emigrar a otros países en busca de dejar tu país atrás: El Salvador, y la violencia que en el abunda.

Te bajas del taxi y recoges las maletas. Tu mamá, María Ester Gómez, le paga al chofer y se va detrás de ti revisando los pasaportes y tiquetes de vuelo. Ya está decidido y no hay marcha atrás. Se irán en el vuelo 6313 de la aerolínea española Iberia.

Hoy es 2 de setiembre del 2014. Son las seis de la mañana. Siempre te has caracterizado por ser puntual, así que le pediste a tu mamá que llegaran temprano al aeropuerto. Exactamente tres horas antes de que despegue el avión. El vuelo sale hasta las nueve de la mañana; sin embargo, después de los chequeos de equipaje, entregar los tiquetes, comer algo y demás, el tiempo se va volando.

Luego de pasar por los controles de seguridad del aeropuerto de Madrid-Barajas, tu mamá y tú, José Pérez Gómez, se sientan en unas sillas cerca de la sala de abordaje y esperan. Aunque no les guste, se han hecho expertos en eso. Esperar en aeropuertos, esperar los papeles que aprueban su condición de refugiados, esperar…

Sentado, esperando a que pasen las horas para abordar el avión, no puedes evitar pensar en el día que ambos emigraron a España. Fue hace un año. Dejaron todo atrás: tu casa, tu trabajo y estudios, el negocio de pastelería de tu madre, tu familia. Todo. Pero era eso o seguir viviendo con miedo.

 

 

La Huida

Santa Ana es la ciudad natal de José en El Salvador.

Santa Ana es la ciudad natal de José en El Salvador / Crédito: Guía Turística El Salvador.

 

María Ester y tú vivían en Santa Ana, la segunda ciudad más importante de El Salvador después de la capital, a una hora de San Salvador y a 30 minutos de la frontera con Guatemala. El tema de las pandillas no es nada extraño en tu país, así que no les sorprendió que cuando tu mamá abrió su negocio de pastelería, llegaran a pedirle la “renta”.

Al inicio pidieron $2000 de prima y después comenzaron a cobrar $1000 mensuales. Tu madre se negó a darles el dinero, así que comenzaron a amenazarla. Te investigaron a ti y a tu familia, sabían dónde vivían, con quiénes se juntaban, lo sabían todo. Recuerdas como los pandilleros le decían a tu madre: “Si no paga, se atiene a las consecuencias”.

Tu madre estaba preocupada. Ella no quería tener que pagar esa maldita “renta”. De todas maneras, ¿cómo iba a conseguir tanto dinero? La señora que tenía un restaurante justo a la par de su pastelería enfrentó a los pandilleros y al día siguiente la asesinaron. Todo se juntaba. Tenían miedo, pero no fue hasta que la llamaron y le dijeron “Vamos a matar al marica de su hijo” que las cosas se salieron de control.

Un día saliste de tu trabajo, llegaste a tu casa y sin mediar palabra habían dos hombres afuera esperándote. Uno sacó un arma y te apuñaló cuatro veces en el estómago, una en la muñeca y varias veces en el brazo. Jamás que te dijeran “marica” te había lastimado tanto a ti y a tu madre. Luego del ataque, decidieron vender todo y emigrar a España.

Tu mamá y tú llevaban casi un año viviendo en Barcelona, pero la situación se complicó. Las autoridades no consideraban tu persecución y la de tu madre por las pandillas salvadoreñas como motivo suficiente para brindarles la condición de refugiados, así que decidieron volver a emigrar.

 

 

Rumbo a Costa Rica

Valery Castro, cronista de Diverso Magazine, entrevista a José.

Valery Castro, cronista de Diverso Magazine, entrevista a José. / Crédito: Diverso Magazine.

 

Tu tío, Wilfredo Gómez, que vive en Estados Unidos les sugirió la idea de ir a Costa Rica. Él los ha apoyado económicamente desde que huyeron de El Salvador. Una de sus amigas es costarricense y le comentó que es un país tranquilo, sin maras y con un mejor nivel de vida. A tu mamá le pareció la idea. A ti también.

Pero en tu mente seguía rondando la idea. Sólo esperabas que Costa Rica no fuera un país que discriminara ni maltratara por el simple hecho de ser homosexual. En El Salvador te daba miedo salir a la calle con tu pareja, tenías que esconderte porque te daba pavor que te agredieran, que te dijeran “maricón” o “marica” o que te denigraran porque te gustan los hombres. No podrías soportarlo de nuevo.

Lo único que te brindaba aliento en ese entonces, era el apoyo de tu madre. Ella siempre ha sido tu pilar, tu mejor amiga, te ha apoyado incondicionalmente. Tu mamá siempre lo supo y desde que le dijiste a tus 15 años abiertamente de tu homosexualidad no ha dudado ni un segundo en apoyarte. Ahora les toca enfrentar una nueva aventura juntos. Esperar el avión y probar suerte en Costa Rica. Comenzar desde cero, otra vez.

 

 

Refugiado LGBTTIQ

l Alto Comisionado de las Naciones Unidas para Refugiados (ACNUR) promueve la integración de los refugiados en Costa Rica.

El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para Refugiados (ACNUR) promueve la integración de los refugiados en Costa Rica. / Crédito: ACNUR.

Será un nuevo comienzo para ti, José. Experiencias nuevas llegarán. Aún no lo sabes, pero en el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para Refugiados (ACNUR). te nombrarán representante de los refugiados en general y de los refugiados LGBTTIQ en Costa Rica. Fuiste allí buscando orientación tras tu llegada al país y terminaste involucrándote con otros casos de personas refugiadas y la labor que desempeñan en la institución.

De acuerdo con la página web oficial de ACNUR, se calcula que en Costa Rica hay entre unas 12.500 a 12.700 personas refugiadas. Un número cada vez mayor de personas que piden asilo es originario de países centroamericanos que huyen de la violencia relacionada con las pandillas. No existen cifras acerca de cuántos de estos refugiados son parte de la población LGBTTIQ.

Sin embargo tú, José Pérez, conociste en ACNUR a Dennis Castillo, un refugiado hondureño que trabaja en la Fundación Casa Abierta. Una fundación que busca ayudar a personas LGBTTIQ que vienen a Costa Rica buscando refugio por medio de apoyo psicológico y social.

A través de tu labor en ACNUR y Casa Abierta te irás forjando poco a poco tu voz como refugiado y como miembro de la comunidad LGBTTIQ. Atrás quedará el joven de 23 años que vino a Costa Rica sin rumbo fijo y te darás cuenta que eres un activista nato y que hay causas por las que vale la pena luchar.

 

 

Quedarme o huir

Repasas con tu madre los detalles del vuelo y conversan sobre su estadía en el país. Todo está coordinado para que tu mamá y tú se queden en Zapote con María Delia, la mamá de la amiga de tu tío, una señora de 80 años que vive sola y tiene habitaciones de sobra, así que se quedarán allí por un tiempo. Luego, decidirán qué hacer.

Por más que siempre piensas en todo lo que pasó y en cómo no es seguro volver a El Salvador, tú quieres regresar. A fin de cuentas, es tu país. Te sofoca estar fuera de él y te sientes nervioso y confundido cada vez que tienes que emigrar de país. En España sentiste que estabas en vacaciones así que no te exasperaste. Pero en Costa Rica es distinto. Esperas que funcione. Deseas que puedan establecerse allí de una vez por todas y poder tener algún pequeño lugar propio al cual puedas llamar hogar.

Lo que aún no sabes, José, es que lo tendrás. Será difícil al inicio y tu mamá y tú tendrán muchas trabas para lograr la condición de refugiados; sin embargo, en febrero del 2017 les darán sus respectivas cédulas. Comenzarán una nueva vida en Costa Rica. Tu madre podrá abrir de nuevo su pastelería “Vainilla y Chocolate” en San Sebastián, cerca de la casa que compartes con ella y tu pareja de hace dos años y medio, Luis Meléndez.

Conociste a Luis en tu trabajo como mesero en una heladería. Él trabajaba en la imprenta de su padre y se encargaba de llevar los brochures, tarjetas y facturas a la heladería. Así se conocieron. Tenías miedo de comenzar una nueva relación pero cuando te propuso que fueran pareja, aceptaste. Ahora viven juntos con tu mamá.

 

 

Nuevo Comienzo

José ahora tiene una vida en Costa Rica, con su mamá y su pareja.

José ahora tiene una vida en Costa Rica, con su mamá y su pareja./ Crédito: Diverso Magazine.

 

Ya es hora. En los altavoces del aeropuerto suena una voz que repite “Pasajeros del vuelo 6313 de la aerolínea Ibiza con destino a Alajuela, Costa Rica favor dirigirse a la plataforma 4 para abordar el vuelo”. Tus nervios aumentan. Esta vez realmente no hay marcha atrás. Les espera un vuelo de 10 horas hacia su destino.

Tu madre saca de su bolso los pasaportes y tiquetes de avión. Te sonríe. Ella siempre ha sido quién te tranquiliza. En momentos como éste no puedes evitar llorar y tu mente se llena de miles de dudas: ¿qué voy a hacer allá? ¿qué nos espera? ¿cómo será ahí?

Pero ocultas tus lágrimas y le sonríes a tu madre. Abordan el avión y se enrumban hacia su destino. Te quedaste dormido casi las 10 horas que duró el vuelo, tu madre te toca el hombro como señal para que despiertes y señala la ventana. Ya están en Costa Rica.

Es 3 de setiembre del 2014. Son las 3 de la tarde. Es momento de comenzar desde cero, una vez más.

 

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Publicación original por Jess Márquez Gaspar de Diverso Magazine.