Un aplauso para el amor (y por los derechos igualitarios)

Compartido

El matrimonio igualitario es aún un tema controversial en la sociedad mexicana, ¿deberían las parejas homosexuales tener el derecho a casarse por lo civil? El año pasado, un movimiento cívico llamado el Frente Nacional por la Familia lanzó una campaña en contra de la legalización del matrimonio gay y de la “ideología de género” bajo el eslogan (y la convicción) de que están actuando en defensa de la familia. La pregunta que surgió en ese entonces, y que el documental Etiqueta no rigurosa vuelve a poner sobre la mesa, es ¿en defensa de la familia de quién? Porque hablar de los valores tradicionales o de la familia natural, así en abstracto, es mucho menos contundente que conocer el caso de parejas reales que se aman pero que no pueden unirse con todas las de la ley. Por eso la historia de Víctor y Fernando resulta tan poderosa.

El matrimonio igualitario es aún un tema controversial en México.

Víctor y Fernando son como cualquier pareja.

A través de múltiples entrevistas y de algunas fotos de archivo, la cineasta Cristina Herrera nos presenta a un par de estilistas de Mexicali que llevan muchos años de novios, felices. Con ligereza, incluso cuando hablan de temas difíciles, Víctor y Fernando relatan la historia de sus vidas; cuentan anécdotas de su infancia, hablan de cómo se conocieron, de cómo se fueron enamorando y de la ilusión que tienen de su boda.

Son como cualquier pareja, adultos responsables, miembros queridos de su comunidad y ciudadanos que pagan impuestos, excepto que no tienen los mismos derechos que los demás.

La diferencia es así de sencilla. Y si pudiéramos reducir el debate a eso –a que todos los ciudadanos tengamos los mismos derechos y responsabilidades– la cuestión del matrimonio igualitario sería más fácil de resolver. ¿Y por qué no nos ponemos de acuerdo entonces?

“Hijo, nomás prométeme una cosa… que no vas a ser tu el que lleve el ramo”, le pide la madre de Fernando a su hijo cuando éste le anuncia sus planes de casarse. “[Dudé si tomar el caso] porque me preocupó que fueran a pensar que yo era gay”, confiesa el abogado que defendió el matrimonio de Víctor y Fernando ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación y ante el Registro Civil de Mexicali. Víctor relata que salió de su pueblo natal “por miedo a que mi mamá lo supiera”. El miedo es un motivo constante en Etiqueta no rigurosa, incluso en uno de los tantos intentos frustrados por contraer nupcias en el Registro Civil, uno de los invitados pierde la paciencia y le pregunta a los funcionarios que obstaculizan la unión: “¿Cuál es el pinche terror?”.

Víctor y Fernando son como cualquier pareja.

El matrimonio igualitario es aún un tema controversial en México.

Sin decirlo de manera categórica, porque es un documental y no un panfleto, Etiqueta no rigurosa propone una solución al problema. Si el miedo es lo que está detrás de la aversión al matrimonio gay, la mejor manera de vencerlo es viéndolo a la cara. El seguimiento al caso de Víctor y Fernando no sólo exhibe el arduo camino que tuvieron que recorrer para que su unión fuera reconocida por su estado, sino que le brinda un rostro a la lucha por el matrimonio igualitario. Conociendo a estos hombres de cerca, es difícil pensar que su unión representa un peligro para el bienestar social; queda claro que ellos también son una familia y merecen ser defendidos.

 Para más notas LGBT, sigue a Ambulante en su cuenta oficial de MOOVZ, la red social LGBTQ.

join moovz