Vive Positivo

Compartido

Te voy a contar una historia, comencé a escribirla el día de hoy mientras camino sobre las piezas de un rompecabezas al que aún le faltan algunas partes por completar. Voy a unir pieza por pieza hasta terminar de contarte qué es lo que sucede en la vida de alguien que descubrió que tiene VIH, hoy soy más positivo que nunca.

 

Y así de positivo, (y no me refiero al término  por  el que andamos de boca en boca) voy a contarte un poco de mi historia con una única intención, el poder hacerte saber que no es fácil vivir con el virus en mi interior, que hubo mucho sufrimiento y me di de topes contra la pared en varias ocasiones preguntándome el ¿por qué yo?,  te voy a narrar qué fue lo que sucedió la primera vez que tomé la Atripla (mi medicamento) y sus efectos secundarios. Y cómo con el paso del tiempo, con la aceptación de mi diagnóstico y el apoyo de muchas personas que amo hoy puedo aceptar con responsabilidad cada una de las decisiones que me han traído hasta este punto en mi vida, hoy no soy una víctima, ni un culpable, solamente alguien que tomó decisiones y todas esas decisiones lo tienen escribiendo esta historia para poder y si es posible, crear un poco de consciencia en quien lea esta historia. Como lo dije antes, hoy soy más positivo que nunca y mi única intención es crear un poco de consciencia.

 

De verdad no sabes todo el valor que tengo que reunir para hacer esto, pero sólo una persona, no pido más, si una sola persona cae en cuenta que no desea en este momento darle un giro tan radical a su vida: 3 pastillas en la mañana 30 minutos antes del desayuno, 1 pastilla por la noche 2 horas después de la cena, los tomas de muestras en ayunas, disminuir el consumo  de alcohol y comenzar con un estilo de vida más saludable, el temor y los tabúes, subir o bajar de peso y claro, cosa que tocaremos en su momento y es de gran importancia el sexo. Yo estaré feliz al darme cuenta que pude hacer algo por mi comunidad, que de alguna manera pude hacer algo para regresar un poco de lo mucho que me ha dado como ser humano.

 

Todo comenzó así, iba yo caminando para tomar mi combi con una mochila color verde menta en la mano derecha, completamente dispuesto a irme a alguno de los paradisiacos destinos de la Riviera Maya, tomo mi combi, me quedo sumergido en la revista que tengo entre las manos y termino pasándome dos cuadras del lugar el cual tendría que bajar, regreso caminando, giro mi mirada a la derecha y veo el letrero en grande que anunciaba el nombre de la asociación civil: “Vive positivo”.

Y desde ese momento he vivido más positivo de lo que alguna vez pensé lo haría, que curiosos son los mensajes que te da la vida ¿no lo crees?, todo en su justo momento, todo en su justo lugar. Yo tenía que pasarme unas cuadras de donde supuestamente iba para poder encontrarme con el personal de la asociación civil que estaba realizando pruebas rápidas gratuitas, recuerdo me quité los auriculares y comencé a hablar con uno de los chicos que colaboraban esa tarde. Me acerque a uno de ellos y le pregunté sus razones por las que hacia esa labor, él simplemente me dijo que quería contribuir un poco, que quería ayudar. Mírenme hoy compartiendo mi historia.

 

Me sentaron en una mesa y después de tomar mis datos me dieron un pequeño piquete, ¿te das cuenta? un piquete puede cambiar tu vida. Un piquete que cambió mi vida. Y a decir verdad no recuerdo su nombre, ni de dónde era, tampoco si lo disfruté o no, fue un piquete y nada más. Un piquete bastó para que después de esos interminables minutos mientras que estaba listo el resultado me invitaran a pasar a una de las pequeñas cabinas donde hacen el proceso de su entrega sea en completa confidencialidad. Dime que esos minutos después de realizarte la prueba nunca han sido eternos para ti, ya sabes, vas, te haces la prueba un poco temeroso y esos minutos mientras que los resultados de la prueba se determinan son los más largos que podríamos sentir, siempre es un alivio que te digan que los resultados son negativos, es como soltar el aire contenido en los pulmones y volver a respirar con toda soltura. Aunque yo tuve contenido el aire por mucho tiempo y es hora de soltarlo.

 

La charla fue más extensa que en las ocasiones anteriores, me preguntaron la diferencia entre VIH y SIDA, respondí con la voz cada vez más temblorosa y limpiándome el sudor de las manos en las rodillas, después me contó un poco de su vida como portador del virus, me habló de la esperanza de vida que existe hoy en el mundo al ser portador  (44.2 años aproximadamente) y después de tratar de suavizar el duro golpe lo más que pudo me dijo que el resultado de mi prueba había salido positivo.

 

Ese es uno de esos momentos difíciles de describir, me cruzaron tantas cosas por la cabeza. Pero lo que nunca me cruzó por la cabeza fue que 10 meses después yo estaría aquí relatándote la primera de las piezas de este rompecabezas que es mi historia; tan enamorado como nunca había estado de alguien, gozando de muy buena salud y colaborando de alguna manera para poder ayudar a alguien que quizá está pasando por la misma situación que yo pasé hace tiempo. Si ese alguien eres tú, te puedo decir que todo va a estar bien, que va a ser un proceso largo, duro y difícil, pero si tú quieres vas a aprender de él como no tienes una idea. Busca dentro de ti toda la fuerza, apóyate en los que amas, busca un grupo de ayuda en el que puedas compartir con personas que compartan el mismo diagnóstico que tú, pero sobre todo mantente positivo. Vive, vive positivo.

 

Recuerda que en MOOVZ, la red social LGBT, tenemos un espacio de expresión libre y de respeto para temas como la salud sexual en el #PLAYSAFE.

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