Haz que tu relación dure más de lo que esperas: Los 10 hábitos de las parejas felices

Compartido

Tal parece que hoy día las cosas en cuanto al amor han cambiado demasiado. Actualmente sobrevaloramos unas y devaluamos otras, sin detenernos a pensar si en verdad esas cosas valen tanto como creemos o carecen de valor absoluto. Y lamentablemente con la palabra pareja ha pasado exactamente igual.

 

Hubo una época – que desde luego no me tocó vivir, porque ni siquiera estaba yo en planes –  en donde parecía que las relaciones amorosas se tomaban con la debida seriedad y el compromiso que implicaban, ni más ni menos. La palabra pareja, por ejemplo, era sinónimo de dos personas que iban juntas, hombro con hombro, caminando hacia una misma dirección.

Sin embargo, las cosas han cambiado y para fines prácticos diremos  – como siempre –  que todo es culpa de los tiempos modernos y bla bla bla, aunque en realidad, el problema vaya mucho más allá del nuevo siglo, implicando un sinfín de cosas.

 

Ahora, las personas creen que el título de “pareja” se le puede dar a cualquiera que nos hable bonito o que simplemente nos alborote las mariposas de la panza, cuando en realidad, obtener tal título debería significar mucho más que simplemente ser la persona con la que se intercambian besos y caricias bajo las sábanas.

Por eso y como mera contribución al amor, decidí hacer esta pequeña lista con 10 cosas que a mi parecer – y porque me han funcionado, sobre todo ahora – son las mejores cosas que como pareja se pueden hacer, para entonces lograr realmente, que ese título sea portado con todo el peso y responsabilidad que implica, porque ya estamos bastante grandecitos como para andar con medias tintas.

 

Y vivieron felices…un muy buen rato.

 

1) Se despiertan con un “buenos días”: no importa quien lo mande primero, en cualquier caso, en ambos nace la iniciativa de mandarlo, pues ese simple gesto no sólo significa el “buenos días”, también significa “siempre te tengo presente”.

 

2) Jamás se van enojados a la cama: aunque el día haya sido pesado para alguno de los dos o haya habido alguna discusión durante el día por cualquier motivo, ambos saben que ningún problema es lo suficientemente fuerte como para rebasar el amor que existe entre los dos y no terminar el día con un “buenas noches”. Entienden que no hay peor sensación que la de irse a dormir con un problema de pareja a cuestas que quedó sin resolver, así que lo evitan.

 

3)  Se cuentan todo y evitan los secretos: muchas veces las parejas cometemos el error de guardarnos cosas y quedarnos callados, por miedo a la reacción del otro o simplemente, por “creer” que así vamos a evitar herir sus sentimientos y desatar un conflicto. Pero nada está más distante y erróneo que eso. Las parejas felices han aprendido a establecer una comunicación sana que les permite externar sus dudas, miedos, inseguridades y dificultades. No importa cuán estúpido o tonto sea el caso, siempre lo hablan para así evitar que esos detalles pequeños y a veces infundados, se vuelvan bolas de nieve más adelante.

 

4) Están al pendiente uno del otro durante el día: esta práctica es muy común en las parejas que han desarrollado una conexión muy estable y sólida, que va mucho más allá del apego. Monitorearse durante el día con alguna llamada o algunos mensajes, no como una forma de control mutuo ni una obligación que hay que cumplir, sino más bien, como medida de cuidado y procuración al otro, no sólo fomenta la sensación de protección y cuidado, también es una forma de decir “me importa lo que te ocurra y quiero que siempre estés bien; si me necesitas aquí estoy”. Un “¿cómo va tu día?” a la hora de la comida o un “¿cómo te fue?” siempre serán bien recibidos aunque no haya novedades que contar, porque el acto y la intención son lo importante.

 

5) Con frecuencia se repiten lo mucho que se aman y cuánto significan uno para el otro: otro de los grandes errores que a veces cometemos estando en pareja, es creer que el otro ya tiene por entendido que le amamos y que es importante, por lo que ya no hay necesidad de repetirlo. Falso. Si bien es verdad que con el tiempo las parejas sabemos lo mucho que valemos para el otro y cuánto amor siente por nosotros, también es cierto que aunque eso ya se sepa, siempre es lindo y a todos nos gusta oírlo con frecuencia, no por inseguridad, sino por las emociones y gozo que provoca oírlo y sentirlo.

 

6) Se apoyan, se alientan y se motivan: tal vez uno de los secretos para ser una de esas parejas felices, sea el apoyo incondicional que muchas procuran profesarse. Cuando en una pareja ambos están comprometidos con el bienestar del otro, es muy común que quieran verle realizado y alcanzando sus metas, pues también a pasan a ser propias y viceversa. De igual forma en los momentos difíciles, donde ambos son un apoyo, un pilar que reconforta y da seguridad para salir adelante. Finalmente, siempre es bueno saber que se admira a la persona que amamos y que esa persona, también nos admira a nosotros.

 

7) Bromean y tienen sentido del humor: en una pareja no todo el tiempo se trata de miel sobre hojuelas y romanticismo, lo cual es fantástico y uno de los ingredientes emocionales que sustentan la relación. No obstante, una pareja que sabe hacerse reír, es un claro ejemplo de una relación en equilibrio porque ambos saben cómo, cuándo y hasta qué punto hacerlo sin llegar a límites que hieran o lastimen.

8) No es sexo, es hacer el amor: hacerlo no es un acto frío que debe llevarse a cabo por mero trámite o contrato. Es más bien un espacio en donde ambos tienen la oportunidad de fortalecer y hacer crecer ese vìnculo que los conecta y que se ha venido trabajando con los hábitos anteriores. Es un acto que se dá natural y fluido, sin prisas y presiones.

 

9) Se tratan como prioridad en la vida del otro: ninguno es una opción, porque saben que sin el otro la vida aunque seguiría, no sería igual. Ambos se dan su lugar y así lo mantienen.

 

10) Se hacen sentir libres: porque entienden que amar no es ser dueño del otro, es más bien saber mantener esa libertad dentro del espacio que ambos comparten. Ninguno pretende adueñarse del corazón del otro porque no les pertenece ni es algo que esté bajo cláusulas, pues saben que aunque ya se tienen, deben merecerse y conquistarse uno al otro a diario como aquel primer día en donde todo comenzó.

 

Fin.

 

Alex Toledo.